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IPA Cibeles

Escrito por  Fernando Terán
IPA Cibeles

Esta es mi segunda experiencia con una cerveza Cibeles. Entre mi falta de preparación (¡existen diez diferentes!) y la desidia del barman (que no le importaba lo que yo buscase), la anterior no fue satisfactoria.

Ahora y sin prejuicios me dispongo a catar su IPA lupulizada en seco. A simple vista tiene un colorido ámbar algo apagado, quizá porque es algo velada. Hay burbujas, aunque de forma contenida y son finas. La espuma es blanca y esponjosa, aunque no aguanta igual hasta el final si que mantiene finas capas.

En la nariz aparecen en primer plano aromas herbales muy frescos que corroboran el dry hopping (lupulización en seco) y levísimos rastros a caramelo y malta. Detrás, los peculiares lúpulos y los ésteres de la levadura dejan exóticos aromas a mango, maracuyá y hasta piña. En último lugar hay nuevos matices cítricos y más frescor.

Inicialmente en boca, por encima del dulzor heredado de la malta, las frutas tropicales y los cítricos, atacan los sabores herbales del lúpulo. De cuerpo ligero pero oleoso por las resinas transmite frescor en dosis de punzadas carbónicas. Aunque tímida, la malta caramelo continúa presente hasta que es absorbida por un marcado (pero no excesivo) amargor final que incluso acaba convirtiéndose en el protagonista de un retrogusto agradable pero no muy largo.

Los elaboradores madrileños son muy activos y yo sigo sin saber cuantas clases de Cibeles hay, pero he aprendido que esta puede ser mi cerveza para cuando quiera algo lupulizado pero que tampoco se pase. Solo espero que también lo haya aprendido aquel barman.

© Fernando Terán
Catador de cervezas

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