Imprimir esta página

Liébana, viñas y cocidos

Escrito por  Roberto G. Corona
Liébana, viñas y cocidos

Pasear entre los riscos de los Picos de Europa, disfrutar de paisajes sobrecogedores que angustian el alma y reconfortan el espíritu es uno de los placeres que ofrece la comarca de Liébana, en el corazón de Cantabria.

En esta jornada nos desplazamos hasta el municipio de Tama donde habíamos quedado con Santi, el propietario de Bodegas Rio Santo, con el que íbamos a conocer los viñedos lebaniegos del valle de Bedoya.

liebana-2

Coronando el pueblo de Trillayo se encuentran las viejas viñas de Mencía que sirvieron durante décadas para calmar la sed de los lugareños que elaboraban domésticamente el vino que les reconfortaba en los duros inviernos al pie de los Picos de Europa.

liebana-3

Santiago ha recuperado buena parte de estos viñedos, abandonados en los últimos años, y ha puesto en marcha un proyecto empresarial vinícola llamado Lusía. Su vino Lusía, de Mencía vieja, de poco más de 5.000 botellas ocupa su tiempo y provoca sus desvelos.

Unas pocas barricas de roble y dos tanques de acero sirven para dotar a esta uva de unas características propias, de aromas a humo, olores oscuros de carbón, y gustos elegantes y complejos. Un vino de altura a los pies de los riscos.

liebana-4

Después de la visita a las viñas (y en una jornada de lluvia) nos llegamos a Potes, donde nos esperaba Wences, propietario de El Cenador del Capitán, restaurante bandera de la comarca y valor seguro cuando de producto estamos hablando.

Wences lleva años apostando por los mejores productos; en su casa se come uno de los mejores cocidos lebaniegos del mundo. Su morcilla, su borono, su compango, ese tocinito casi de cielo, sus garbanzos del pueblo... Una comida de dioses que Wences adornó con sus historias, llenas de vida, de una vida repleta de aventuras, sinsabores y muchas alegrías, siempre rodeado de buenos amigos.

liebana-5

El Cenador del Capitán, en Potes, para disfrutar del mejor producto de Liébana.


© Roberto García Corona

Valora este artículo
(0 votos)