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Ojo de Gallo, vino blanco 100% palomino

Escrito por  Javier G. Paradelo
Ojo de Gallo, vino blanco 100% palomino

Las bodegas José Estévez, S.A. lanzan al mercado Ojo de Gallo, un vino blanco 100% Palomino Fino procedente de sus viñas del Pago Macharnudo Alto. Fruto de la filosofía innovadora de la bodega y su apuesta decidida por el viñedo jerezano nace Ojo de Gallo, un vino que representa de forma excepcional los valores únicos de la tierra albariza y la uva Palomino, dos grandes pilares de la viticultura del Marco de Jerez. 

José Estévez posee 800 hectáreas de viñedo en el Marco de Jerez, un 12% del total controlado por la Denominación de Origen, lo que le convierte en el principal viticultor del marco y de Andalucía. Este dato pone de manifiesto el interés e importancia que la bodega otorga al viñedo como pieza fundamental dentro de su filosofía de trabajo, apostando por el origen y la singularidad de un terruño único en el mundo y trabajando para conseguir una cadena agroalimentaria sostenible en la que la viña está perfectamente integrada, generando riqueza y mejoras en el sector.


José Ramón Estévez con el equipo Comercial de José Estévez, S.A. en Macharnudo

De las 800 hectáreas de viñedo propiedad de José Estévez, 256 hectáreas se encuentran en el Pago Macharnudo, lo que supone un 32% del total de extensión del Pago. Toda la uva utilizada para la elaboración de Ojo de Gallo procede de cepas de entre 20 y 25 años de edad situadas en el Pago Macharnudo Alto, considerado uno de los más emblemáticos de Jerez gracias a la calidad de su Albariza y su privilegiada situación. El Pago de Macharnudo está situado 5 kilómetros al noreste de Jerez a 135 metros sobre el nivel del mar con una orientación sureste.

Tras la vendimia y fermentación con levaduras autóctonas seleccionadas, el vino permanece seis meses en depósito sobre sus lías finas, aportándole densidad, untuosidad y complejidad al boca, al mismo tiempo que contribuye a la protección de los aromas de la Palomino Fino.

El resultado final: Ojo de Gallo, un vino blanco muy conectado a su origen. Ojo de Gallo evoca a los aromas minerales propios de Macharnudo. En boca recuerda la caliza de su suelo, tiza. De una acidez marcada, los matices minerales,  su complejidad y la honestidad con su procedencia, lo convierten en un icono de su origen, de la albariza jerezana y de la variedad Palomino Fino, un orgullo para José Estévez y la viticultura del Marco de Jerez.

© Javier G. Paradelo

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